enero 20, 2022

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México recuperó con fervor celebración de la Virgen de Guadalupe

Peregrinos llegando a la Basílica de Guadalupe el domingo 12 de diciembre de 2021 para festejar el Día de la Virgen de Guadalupe, en la Ciudad de México. Foto: EFE.

México volvió a celebrar este domingo con fervor y decenas de miles de peregrinos el Día de la Virgen de Guadalupe después de que el año pasado la Basílica en su honor de Ciudad de México permaneciese cerrada por la pandemia de la covid-19, reseñan agencias.

«Pedí a la Virgen protección para todo México, América y el mundo entero, y para que ya termine la calamidad de esta enfermedad contagiosa para que podamos hacer libremente nuestras actividades si es la voluntad de Dios y de María Santísima», declaró a Efe Alma Coronado, una peregrina que viene cada año a agradecerle a la Guadalupana.

La fe por la Virgen de Guadalupe surgió en México el 12 de diciembre de 1531 cuando la leyenda cuenta que esta virgen morena se le apareció al indígena Juan Diego, quien fue canonizado en 2002 por el papa Juan Pablo II, en el Cerro del Tepeyac, a cuyos pies se ubica hoy la basílica, señala EFE.

Desde el miércoles y hasta la mañana de este domingo, la Basílica de Guadalupe recibió a un casi 2 millones de visitantes, que este año tuvieron que seguir medidas sanitarias como la utilización de cubrebocas en todo momento y la utilización de gel desinfectante.

En años anteriores se reportaron al final de los festejos alrededor de 10 millones de visitantes.

MEDIDAS SANITARIAS

En el interior del templo, los visitantes solo pudieron permanecer 10 minutos, y ningún peregrino pudo pernoctar en la explanada frente a la basílica, aunque finalmente este domingo se permitió acceder a la explanada durante un tiempo más prolongado y también al interior del templo

Las autoridades eclesiásticas pidieron a los visitantes que respetasen dichas normas y los animaron a seguir a través de redes sociales las tres misas que se realizaron en la basílica, ya que no estuvo permitido presenciarlas.

Para muchos, después de que en 2020 vivieran la tristeza de no poder visitar a la Virgen de Guadalupe, unos pocos minutos fueron suficientes y el esfuerzo de caminar o viajar en autobús desde cualquier lugar mereció la pena.

«Hace un año estuvo cerrado y ahora está mejor, para mí está mejor. Está alegre aquí y hace un año estaba triste», relató a Efe la devota Dimetila Rojas.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, recordó el sábado desde la norteña Tijuana que «el pueblo de México es guadalupano» y consideró a la Virgen de Guadalupe como uno de los principales símbolos del país.

Por su parte, la Iglesia católica, en un editorial de su semanario «Desde la Fe», agradeció a los peregrinos haber respetado las medidas sanitarias.

«Ha sido difícil modificar en los dos últimos años estas celebraciones que nos han acompañado desde hace mucho tiempo, pero a la vez, estas acciones han resaltado la capacidad de organización de la Iglesia en México, así como la sensibilidad y el respeto de los fieles católicos, que han asumido ejemplarmente las restricciones que se han instruido», expusieron en dicha publicación.

El Gobierno de la Ciudad de México informó que participaron en el operativo «Bienvenido Peregrino» más de 9.000 servidores públicos.

También en Estados Unidos, Filipinas y otros lugares del mundo rinden homenaje a la Virgen de Guadalupe.

Según documentos del Vaticano, la Virgen se le presentó en cuatro oportunidades en el cerro de Tepeyac al aborigen Diego Cuauhtlatoatzin. Cuentan los relatos tradicionales que el 12 de diciembre de 1531, la Virgen María se apareció frente a Juan Diego por cuarta ocasión en lo que hoy es Cuatitlán en el Estado de México.

La historia relata que el indígena estaba en busca de alguien que pudiera ayudar a su tío enfermo, cuando se encontró en el camino a la Virgen María, quien según cuenta la tradición le informó que su tío ya estaba curado.

Según la creencia católica, ese día la Virgen le pidió a Juan Diego que subiera a lo más alto del cerro del Tepeyac en busca de unas rosas, las cuales tenía que reunir para llevarlas ante el obispo como una prueba de sus milagrosas apariciones, en las que solicitaba que se construyera un templo en el lugar donde encontró a la divinidad.

El Vaticano relata que Juan Diego hizo caso a las instrucciones de la Virgen y llevó las rosas ante el obispo Zumárraga, quien lo recibió y presenció cómo, según los creyentes, al momento de dejarlas caer de su manto se reveló la imagen que todos conocemos de la Virgen de Guadalupe.

Fuente Ultimasnoticias

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