September 21, 2021

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Claves para cuidar las rodillas

Nuestras “bisagras” dependen de tejidos conectivos finos y vulnerables que pueden ser dañados por golpes directos o giros bruscos. Aunque las lesiones tienen soluciones quirúrgicas, más vale prevenirlas que curarlas. Ejercicios suaves, como caminar, nadar o correr en el agua son excelentes para lograr el cometido.

La rodilla es básicamente una bisagra constituida por pequeños huesos unidos mediante cuatro ligamentos. Al igual que los fabricados artificialmente, este verdadero “gozne” está diseñado para desplazarse hacia adelante y hacia atrás, pero no para moverse de un lado a otro. En realidad esta “bisagra orgánica” es una de las partes del cuerpo peor diseñadas por la Naturaleza y más propensas a sufrir daños, señalan los expertos en traumatología. Cada año millones de personas, jóvenes y mayores, activas o sedentarias, acuden al traumatólogo con torceduras de tendones y ligamentos, daños en los cartílagos o artritis.

El desarrollo de músculos fuertes en las piernas y el precalentamiento antes de efectuar una sesión de ejercicios, son dos de las prácticas que más ayudan a proteger las rodillas de cualquier daño, ya que de ese modo, tanto los ligamentos como los tendones flexibles están menos propensos a desgarrarse. Las lesiones en los ligamentos (que sujetan hueso con hueso) y en los tendones (que sujetan el músculo al hueso), obedecen en general a las caídas acompañadas de una torcedura, y producen hinchazón, dolor y la imposibilidad de enderezar la rodilla.

EVITE EL EJERCICIO VIOLENTO

Dos tipos de artritis amenazan la rodilla: la osteoartritis, causada por el uso y la marcha normal, y la artritis reumatoide, padecida cuando el sistema inmunológico se vuelve contra el propio cuerpo, atacando los cartílagos de las articulaciones. Mientras los ejercicios violentos empeoran la artritis, las actividades suaves, como caminar, correr en el agua, nadar o andar en bicicleta aumentan la fortaleza, flexibilidad y movilidad articular, al distribuir los fluidos lubricantes en la rodilla y reducir la fricción de las articulaciones. El entrenamiento intenso también puede ayudar a pacientes de artritis a aumentar su movilidad sin exacerbar su dolor.

Como no puede solucionarse la fragilidad de la rodilla, prevenga las posibles lesiones mediante la práctica regular de ejercicios para fortalecer los músculos relacionados con la articulación, los cuales pueden efectuarse en la casa y no requieren dispositivos especiales. Sus rodillas se lo agradecerán.

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Fuente Ultimasnoticias

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